La ficción televisiva nacional da un salto de calidad con una serie arriesgada y adictiva. La Casa de Papel es un producto novedoso del que ya tenemos el suficiente material visionado como para decir que nos encanta. Ya no es una puesta, es una realidad.

En pleno boom de series nórdicas, alguien debió pensar que filmar una serie ambientada en el Ártico era una buena idea. Sin que sirva de precedente, lo fue. 2 temporadas bastante independientes, dónde sólo la primera es recomendable y que desde ya podemos ver en Movistar+