THE LEFTOVERS

El misterio es lo de menos.

En 2013 Damon Lindelof, uno de los coautores de Lost (Perdidos) y Tom Perrotta, propusieron a HBO un proyecto completamente diferente a todo lo que existía en televisión. ¿Y si proponemos un enorme misterio para no darle solución? En The Leftovers, las preguntas no se responden con un enigma mayor —modus operandi habitual de Lost—, sino que directamente no se van a contestar.

La serie comienza con la repentina desaparición del 2% de la población mundial. 140 millones de personas se desvanecen ante los ojos de los demás, se evaporan, dejan de estar allí. Tres años después el mundo no ha obtenido respuestas sobre la desaparición. No se conoce el destino, ni el estado, ni las causas de lo ocurrido. La sociedad intenta acostumbrarse a vivir con la pérdida y con las incógnitas, pero todo ha cambiado. Los suicidios se han intensificado para ir “al otro lado”, prolifera una peligrosa secta que promete respuestas, la iglesia católica está noqueada y las autoridades desbordadas. En medio de este caos, el libreto se centra en las pequeñas historias de varias familias que perdieron a algunos de sus miembros en “el evento”, las relaciones entre ellos, sus frustraciones y anhelos.

The Leftovers no es una serie para todos los públicos. Además de la paciencia necesaria para tolerar los ritmos y silencios de muchos de sus capítulos, está el hecho de que no conoceremos en ningún momento del metraje qué ocurrió con los desaparecidos. No hay respuestas.

En el plano interpretativo destaca Justin Theroux (Alias, A 2 Metros Bajo Tierra, Iron Man 2), en el que supone su primer papel relevante. Interpreta al jefe de policía de una pequeña localidad, que primero perdió a su hija no nata en “el evento” y después a su mujer, que fue captada por la secta. Junto a él, Carrie Coon (Fargo, Ironside), en el papel de una investigadora de fraudes relacionados con el suceso que perdió a su marido y a sus hijos; y Live Tayler (El señor de los Anillos, Armageddon) prestando sus rasgos a la líder de la secta.

Un producto arriesgado, diferente, magnético y adictivo, compuesto por tres temporadas y un total de 28 episodios.

Los muy mundanos misterios de la cesión de derechos, hacen que podamos disfrutarla tanto en la plataforma de HBO, como en Movistar +.

José Barroso

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