Rafa Nadal gana, con el US Open, su 16º Grand Slam

Rafa Nadal no se cansa de saborear las mieles del éxito y contando sus partidos por lecciones tenísticas y mentales, ha vuelto a ganar otro Grand Slam, y con éste ya van 16. Lo que le coloca tan solo a tres de Roger Federer.

Ni más ni menos que 539.000 personas presenciaron esta final del US Open 2017 entre el gigante sudafricano y el coloso español. De hecho, acabando el partido a eso de las 12 30 aproximadamente, Eurosport llegó a hacer un 4,3% de share durante la emisión del mismo. Y un 5,1% durante la ceremonia de entrega de trofeos. Eso sí, a esas horas ya los que seguían pegados al televisor eran menos de 400.000.

Esta vez era una de esas que se presuponen complicadas, ya no por el puesto que ocupaba su rival en el ranking ATP. Sino porque Kevin Anderson era uno de los denominados “cañoneros” del circuito. Un sacador nato, que con 2,03 metros de altura era capaz de conectar saques a 217 km/h a la “T”, o ponerlos abiertos a 210 con toda naturalidad.

Tanto que Rafa tuvo que restar todos los primeros saques del sudafricano pegado a la valla para poder tener tiempo de ver los misiles que lanzaba el gigantón desde el otro lado de la red.

Pero eso no es suficiente para poner en aprietos al mejor deportista español de todos los tiempos. Pues Nadal, que si algo tiene es una cabeza privilegiada, también esta fresco de piernas. Y es que se le veía más rápido (si cabe) que cuando tenía 20 años e impresionaba a todos con esas cualidades impropias de un niño.

 

Ahora Rafa es ya un hombre, pero sigue manteniendo intactos esos valores del deporte llevados a la excelencia. Pues su cabeza jamás se agacha y sus hombros nuca se bajan en los momentos difíciles; sus piernas frescas le permiten no dar un punto por perdido; y su calidad incuestionable nos permite disfrutar de puntos espectaculares como sus ya célebres “banana shots”.

En vista de que nada es eterno en esta vida y tras la reciente retirada de ídolos como Usain Bolt o Alberto Contador, el consejo no puede ser más sencillo: ¡Disfrutemos de Nadal mientras podamos, que algún día nos faltará!

 

 

Adrián Salazar

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