FARGO

La policía no es tonta (aunque a veces lo parece).

Tres son los ingredientes imprescindibles de este producto —ya sea la película o cualquiera de sus temporadas—. El delincuente involuntario, aquel que cometió un crimen por accidente, desidia o desesperación; la organización criminal sombría y sin reparos a la hora de mancharse las manos de sangre; y la policía aparentemente poco dotada, pero intuitiva y con una enorme capacidad para llevar una investigación hasta las últimas consecuencias. Todo ello debemos aderezarlo con los estados más fríos estadounidenses y con cierto carácter rural en sus personajes. A partir de aquí, cualquier cosa puede pasar: la mafia infravalora al delincuente, el criminal se cree más listo que la policía, y la autoridad se ve sobrepasada por la organización criminal.

Tan sólo la primera temporada está relacionada con la película que le da nombre, por ello es recomendable refrescar la obra maestra de los Coen antes de empezar la serie. En esta tanda inicial de capítulos, el protagonista en Martin Freeman (Bilbo Bolson en El Hobbit) en un papel que le viene como anillo al dedo y al que da la réplica un descomunal Billy Bob Thornton. Aunque si hay una actuación que me dejó maravillado, fue la de Kirsten Dunst en la segunda temporada. La inmortal niña de “Entrevista con el Vampiro” (1994), interpreta a un ama de casa infantil y caprichosa empeñada en que los problemas se resuelvan solos. Aunque su problema consista en atropellar a un miembro de la mafia, creerle muerto, arrastrar el posible cadáver hasta su propio domicilio y haberlo rematado en el garaje.

Es justo reconocer que la tercera temporada ha perdido algo de fuerza narrativa y visual. En ella, Ewan McGregor hace doblete interpretando a dos hermanos de desigual suerte (y físico). Su actuación también es notable. Es el guion, menos adictivo, atractivo e interesante, el que hace perder puntos al metraje. Es evidente que la serie ha perdido su capacidad de sorprendernos y los giros del guion, ahora los estamos esperando. Esto le resta eficacia, pero no interés. Sigue siendo un producto excelente, cuyas temporadas pueden visionarse por separado y sin un orden establecido.

Los hermanos Ethan y Joel Coen, directores de la película, aparecen como productores ejecutivos de todos y cada uno de los capítulos de la serie. En total treinta episodios divididos en tres temporadas y disponibles tanto en HBO, como en Movistar +.

José Barroso.

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