Metamorfosis de los personajes de Juego de Tronos. Parte II: Casas Stark y Targaryen

La nobleza, la honradez y el honor que rezumaba el por entonces Guardián del Norte, Lord Eddard Stark, propiciaron su muerte en un mundo lleno de perjuros, coacciones y traiciones. Y el vacío que dejó Lord Eddard fue irremplazable. Y desde entonces, prácticamente no se ha visto otra cosa que el sufrimiento de la casa Stark.

Así, la mayor de sus dos hijas, Sansa, ha estado sometida durante toda la serie a la figura de otro personaje que le infligía dolor. Primero fue el nefasto Rey Joffrey, bastardo de Cersei y Jaime Lannister. La casaron con él y durante las tres primeras temporadas sufre el maltrato constante de manos del propio Joffrey y de Cersei. Cuando finalmente escapa de las garras de la casa Lannister, el “buen amigo de la familia Stark”, Meñique, la vende a los Bolton para que se case con Ramsay Bolton, cuyo padre ya había traicionado y ayudado a asesinar a la madre y el hermano mayor de Sansa.

 

 

Y si uno pensaba que Joffrey era malo, seguramente era porque el joven Ramsay aún no había salido a escena. Humilló a Sansa de todas las formas que quiso. Ante toda esta ola de violencia y maldad, la mayor de las hermanas Stark siempre mostró una actitud pasiva. Se podía ver a una niña acongojada, que lo único que hacía era ir de mal en peor y que por inocente, llegaba ya a exasperar a quien seguía la serie.

Por su parte, la menor de las hijas de Ned, Arya, que siempre fue valiente, perspicaz y con miras a no ser la típica mujer de la época, tuvo que huir de la capital para sobrevivir y por el camino fue desarrollando una lista con los nombres de las personas a las que iba a matar. Esa sed de venganza fue la que ha propició que la entrañable Arya se marchara al otro lado del Mar Angosto para convertirse en lo que probablemente es hoy: la mejor asesina de Poniente.

 

 

Por el camino se fue cruzando con diversos personajes que fueron enriqueciendo su mundo interior. Fue el caso de su “maestro de baile”, Syrio Forel, que le enseñó la “Danza del Agua”. Tras él, vino El Perro, que estuvo en la lista de Arya desde el principio, pero a quien parece que acaba cogiendo cariño. Y por último, Jaquen H’ghar, que la entrena para ser la gran asesina que hoy es. Todo lo que este personaje ha vivido ha sido clave para marcar la diferencia entre la niña con firmes intenciones que era al principio de la serie y la mujer que hoy es y que posee los medios para llevar a cabo sus planes.

Si bien el honorable de Ned Stark hizo muchas buenas obras a lo largo de su vida, probablemente la mejor de ellas fue precisamente manchar su honor por proteger al hijo de su hermana con Rhaegar Targaryen, cuando ésta estaba casada con el Rey Robert. El niño fruto de esa relación clandestina es Jon Nieve. Personaje crucial en la serie, que ha tenido que ganarse la supervivencia a base de nobleza, honor y golpe de espada. Parece que al final es el que más tiene de Ned Stark dentro de sí.

 

 

Un chico joven e inexperto que marchó al Muro en busca de servir con honor y que tuvo tras ser nombrado comandante de la Guardia de la Noche y luchar contra los Caminantes Blancos para salvar a la gente de más allá del Muro, fue asesinado por sus propios subordinados.

La supervivencia de este personaje fue mucho más allá, al ser revivido por la Mujer Roja con el fin de que su coraje y carisma condujera a los hombres a luchar contra el ejército de los muertos bajo sus órdenes. Todo un líder.

Pero a quien el destino parece tenerle reservada la mayor de las glorias es a la última Targaryen viva, Daenerys. Que cuando tan solo era una chiquilla inocente y asustada fue vendida por su hermano Viserys a Khal Drogo, el mejor asesino vivo por aquel entonces. Y tras la muerte de éste, ha ido creciendo aprendiendo de la propia experiencia.

 

 

A pesar de ser un personaje con mucho carácter ya desde el inicio, siempre mostró cierta pasividad ante determinadas situaciones y nunca acababa de decidirse a cruzar el Mar Angosto. Hasta que al final de la pasada temporada decidió tomar las riendas de Poniente con sus consejeros, su ejército de Inmaculados y Dothrakis y sus tres dragones. Es el momento de ver de qué es capaz este personaje, que desde luego, de chiquilla asustada e inocente ya le queda más bien poco.

 

 

Adrián Salazar

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