Pablo Barroso: “Es importante que exista una ‘cara b’ de las historias que muestran una realidad olvidada”

Pablo Barroso

Realizador audiovisual, montador y operador de cámara, especializado en escritura de guión para cine y televisión. Obtuvo el premio del público en el ‘Festiva Jove’ (Festival de cine Internacional de Valencia) con el cortometraje Ruleta Rusa que fue parte de su trabajo final. Ha participado en más de una docena de cortometrajes en sus diferentes facetas. Cortometrajes como: Los locos también sabemos lamer, Macguffin, LARA… Así como videoclips y publicidad.

Tras acabar sus estudios en realización e imagen, decide especializarse en guión de largometraje y televisión. En el Instituto del Cine de Madrid complementa sus conocimientos en guión, al que accede a través de una beca. Como operador de cámara ha trabajado para varias productoras, siendo su último trabajo, el programa de investigación ‘Teleobjetivo’ de TVE como operador. También, de forma independiente, trabaja para varias productoras del sector. Inmerso en la escritura de su primer largometraje “Mr.B Secrets”. En este momento, trabaja junto a su equipo en creación de formatos de televisión ‘Yellow Elephant’.

Susana Rodríguez

Se dedica a la comunicación con perspectiva sociológica. Es licenciada en Publicidad y Relaciones Públicas por la UCM en 2013. Redactora copywriter junior en el departamento de creatividad de ‘Ogilvy Commonhealth’ en 2013-14. Actualmente está finalizando los estudios del Grado de Sociología de la UCM simultáneo con la licenciatura.

Realizó las funciones de dirección, guión y edición de vídeo trabajando para distintos proyectos publicitarios en ‘Ogilvy’. Ha elaborado análisis cualitativo de entrevistas para la empresa de investigación de mercados ‘Dialogs&Beyond’. Ha investigado en la universidad sobre el feminismo en el 15M, la sociología como profesión en Madrid y Nueva York, el activismo del 25S en Twitter, las subculturas exopolíticas en Youtube, y ha participado en el diseño, ejecución y análisis de un sondeo preelectoral para las Elecciones al Parlamento Europeo de 2013.

Recientemente, Pablo Barroso y Susana Rodríguez han presentado su primer documental de Bucle Producciones: “LA CARA B – Documental sobre la Facultad de Políticas y Sociología UCM”. Vamos a hablar con ellos sobre este proyecto…

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¿Crees que faltan más documentales con esta voluntad? Si hubieran más sobre esta temática los verías como competencia o crees que así se reforzaría la idea de denuncia?

P: Sí creo que hacen falta más documentales de este tipo. Este documental tiene como objetivo el mostrar a los estudiantes que existen muchas formas de expresión y crítica. Buscar ideas creativas para mostrar la verdad.

Este tipo de documentales, que no están direccionados por ninguna editorial e intentan mostrar una realidad que la mayoría ignora, son importantes que no desaparezcan.

No creo que más documentales como este, o de la misma temática, fuesen competencia por que hay más que contar de lo que nosotros hemos conseguido. Historias con las que nos hemos cruzado y no dio tiempo a contar, temas en los que merece la pena profundizar más. En este caso nosotros optamos por generar más curiosidad e interés sobre esta situación mostrando la realidad de la facultad frente a la información que nos llega a través de los medios. Una forma de recordar que siempre hay que saber leer entre líneas. Nosotros hemos tirado esta pequeña piedra al estanque, pero no sabemos si llegará a todo el mundo. Para eso necesitamos que más gente participe con sus ideas.

¿A qué te refieres con “La cara B”, a que hay otra realidad que no presentan los medios?

P: Creo que los medios hacen una representación de la facultad interesada, es decir, muestran lo que haga que al espectador se le pegue el asiento al sofá. Muchas veces acentúan ciertos puntos que nublan la visión de cómo es algo realmente, mostrando las cosas de forma superficial (no creo que sea algo que pase como norma, pero también que esa temática va en aumento). Es importante que exista una “cara b” de las historias que muestran una realidad olvidada. Por eso nosotros hemos mostrado la otra cara, las personas y el por que de la cosas. Como dice Miguel Vallés en el documental “Estamos en una sociedad donde todo el mundo puede hablar con libertad y respeto. Es una buena combinación, di todo lo que quieras de los demás o de ti mismo pero con libertad y con respeto.”

¿Podríamos decir que tu idea era hacer un documental contando la verdad? ¿En qué medida lo conseguiste?

P: Nosotros queríamos contar la realidad de la facultad frente a lo que cuentan los medios. No por el hecho de llevar siempre la contraria, si no en la información que distorsionan, exageran, o omiten por unas motivaciones que quedan lejos de la denuncia o la realidad.

Cuando no conoces algo, es más fácil sentir rechazo. Pero cuando tienes la oportunidad de conocer como algo tal y como es, el rechazo desaparece. Nosotros hemos intentado presentar en toda su diversidad la facultad para que puedan ver como es en realidad.

Creo que hemos hecho todo lo posible por respetar las ideas e intervenciones de todas las personas que se ofrecieron a formar parte del documental, para mostrar esa verdad.

Nunca conseguiré terminar definitivamente el documental en mi cabeza, por que hay muchas historias y opiniones que aún se pueden contar. Siempre hay un momento en el que tienes que dar un final a cada proyecto.

Creo que hemos conseguido hacer un repaso de los problemas importantes y que se ha mostrado la facultad como realmente es. Un primer paso sobre este tema, que necesita las ideas de todos.

¿Cuál era el objetivo del documental?

P: Romper con una visión distorsionada que merece ser denunciada e intentar que la gente que lo vea se pregunte ¿Por qué es tan diferente la realidad a la información que nos llega de los medios?

También intentamos cambiar los estereotipos que se relacionan a la facultad.

¿Qué verdad sacas del documental? ¿Qué lección?

P: Para conocer hay que ver y escuchar por uno mismo e intentar formar parte de ese mundo. La lección que saco del documental y de mi experiencia durante el rodaje es la importancia del saber escuchar. Sabiendo la diferencia entre el que simplemente oye, y el que escucha y reflexiona.

¿Qué reflexión intenta hacer el documental?

P: Intentamos que la gente piense sobre la situación estudiantil y las dificultades a la que se enfrentan muchos estudiantes. Ya que cada persona tiene su propia opinión sobre las dificultades en la educación, nosotros solo queremos un momento de reflexión para analizar el problema y que hace falta para solucionarlo. Es un trabajo que cada uno desarrolla de manera individual y libre. ¿Queremos una educación pública y para todos?

¿Qué dificultades te encontraste durante la producción del documental?

P: Teníamos un presupuesto cero, mi cámara y un trípode pero no tuvimos muchos problemas. Siempre el tiempo entre entrevista y entrevista era muy escaso, y días que comías mientras corrías a la siguiente localización.

Los únicos problemas fueron con el sonido, ya que los micros y cables eran algo viejos. El departamento de audiovisuales de la facultad nos los dejó. Por suerte se consiguió captar todo lo necesario, pero los aparatos demostraron tener mucha personalidad. Pilas nuevas, misma frecuencia, canon comprobado y niveles ajustados… pues aun así se cansaba y colaba picos de silencio.

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¿Qué te sorprendió que no sabías antes de grabarlo?

P: Ya conocía la universidad, mi hermana y mi compañera Susana estudian allí. Así que tenía una idea bastante clara de lo que me iba a encontrar. Aún así me sorprendió la cantidad de gente diferente que no solo comparten un mismo centro, si no que se relacionan entre ellos con confianza.

Por supuesto, dentro de toda esa variedad, encuentras gente que tiene más o menos capacidad de diálogo y convivencia con otras formas ideológicas, pero esa también es parte de su libertad.

En estos meses en los que he estado allí he tenido más conversaciones ideológicas que en toda mi vida y nunca he tenido la sensación de que me corrigieran o intentasen convencerme, cada uno tiene su punto de vista.

¿Has tenido alguna ayuda de un centro o entidad para la realización del presente documental?

Lamentablemente no suele haber presupuesto para financiar este tipo de iniciativas, que en el mercado costaría cerca de 10.000 euros. El sector público tiene problemas financieros y la Complutense, en particular, bastante profundos. Empezamos el rodaje con nuestros ahorros, y después pensamos posibles fuentes de financiación, sobre todo para la fase de difusión, como un crowdfounding, que finalmente no hicimos. Esperamos que Youtube o Festivales puedan ser una modesta fuente de ingresos. Si recibes financiación por adelantado, te arriesgas a verte coartado y que se convierta en un “encargo”, y nosotros no queríamos eso. En todo caso, esta producción es positiva para nuestros jóvenes currículums.

¿Qué futuros proyectos tienes entre manos?

P: Tengo varios proyectos que me gustaría empezar o terminar. Terminar esa última versión de mi largometraje, seguir adelante con la creación de contenido para televisión junto a mis compañeros de la productora ‘Yellow Elephant’.

También preparo un nuevo cortometraje del guionista Víctor M. López y algunos proyectos de “webserie”

¿Con qué otro documental te animarías?

P: En formato documental estoy trabajando con mis compañeros de Bucle Producciones en un nuevo proyecto que hablar sobre la terapia asistida con animales. La historia de la fundación sobre la que trata el documental “Tio Vivo” muestra un valor humano de una realidad olvidada. Nos parece importante abordar el tema. A mediados de 2016 estará listo para exhibir (el Teaser del documental ya está colgado en el canal de Youtube de Bucle Producciones).

La UCM tiene casi dos siglos de antigüedad. Una de sus secciones, la Facultad de Políticas y Sociología, se creó hace sólo setenta años en 1943. Durante la transición a la democracia se hallaba junto al Palacio de la Moncloa, cuyas verjas los estudiantes saltaron en algunas revueltas. En 1989 fue trasladada definitivamente al campus de Somosaguas en Pozuelo, junto a otras dos facultades: Económicas y Psicología. Este pequeño campus se encuentran “aislados” a 10km del resto de Facultades de la Complutense. Se dice que es en esta Facultad de Sociología donde se inicio el fenómeno Podemos…

S: Podemos surge del espíritu del 15M que impregnó la Facultad. El asamblearismo ya estaba de moda en este centro antes de la acampada de Sol. Digamos que Podemos es una extensión de todo aquello, pero no agota el fenómeno. Hace unos años algunos profesores participaban en el movimiento estudiantil, por ejemplo acudiendo a las asambleas abiertas que se realizaban en el hall o incluso en los encierros. Pablo Iglesias, siendo un profesor joven, incluso formó parte de una asociación de estudiantes que era Contrapoder. Su fama entre los estudiantes en la Facultad comenzó con el programa ‘La Tuerka’, que muchos alumnos seguían atónitos, porque no era habitual que docentes se quitaran el polvo académico para hacer algo tan “arriesgado”. Así que esos fueron sus primeros seguidores.

Cuando se habla de adoctrinamiento en este sentido, se subestima la capacidad de los alumnos de discernir, elegir, y disputar aquello que “aprenden”. La universidad es un libre mercado de conocimientos. Incluso cuando topas con un docente que está muy seguro de sus ideas… siempre encontrarás a otro docente también muy seguro de sus ideas que opina lo contrario. Lo importante es que ello te estimula a querer aprender por ti mismo/a. Cuando sale en TV el testimonio de un ex alumno que se queja de “adoctrinamiento”, es inverosímil. Si eres consciente de que intentan adoctrinarte, no puedes ser adoctrinado. Y si no eres consciente de ello, entonces es que quieres dejarte “adoctrinar”, y por lo tanto no es “adoctrinamiento”. No tiene ningún sentido.

Mitos y realidades, ¿qué es lo que realmente se vive en esta facultad?

S: Mi experiencia durante siete años (he tardado más de la cuenta porque compatibilizaba con otra carrera –publicidad-) es que es un lugar que te cambia. Te encuentras de frente con ideas que jamás pensabas discutir, personas que jamás imaginabas conocer. Te cambia. Es una metamorfosis. Si tienes vocación sociológica, la explotas. Si no la tienes, la desarrollas. La vocación sociológica es simplemente esforzarse por comprender al otro. Y, para ello, hay que ser “el otro”.

¿Qué papel han jugado los medios de comunicación en la difusión del fenómeno Podemos y de la imagen de la UCM?

S: Sobre la imagen de Podemos, creo que de todo. Por un lado notoriedad. Por otro lado habría que evaluar la calidad de esa notoriedad.

Respecto a la universidad, me sorprende mucho cuando es criticada fuertemente la UCM en ciertos canales, y acto seguido el moderador hace un inciso para promocionar, por ejemplo, la Universidad de Nebrija (privada). Las universidades privadas han incrementado notablemente el presupuesto en marketing, comunicación, relaciones con los medios y publicidad después de la aplicación de la Ley Wert. Esto no es ninguna coincidencia y tampoco lo es el simultáneo machaque mediático a la Complutense.

Por lo que he podido conocer, el departamento de comunicación de la Complutense es ineficiente a la hora de defender su imagen frente a los ataques de comunicación de las universidades privadas. A veces sospecho que sea un departamento que dirige el Santander. A mi juicio, como publicista, hay un vacío legal aquí, respecto a si ciertas actividades de marketing, de relaciones con los medios y de “publicidad comparativa indirecta” de las universidades privadas pueden o no comportar un delito de “competencia desleal”. El problema es que se trata de competencia desleal al Estado, y eso no está tipificado jurídicamente. Creo que hay un vacío legal al respecto.

“No es que no nos quieran escuchar… es que están hablando por nosotros y diciendo cosas que no son verdades” comenta un estudiante. Titulares como “Somosaguas, el germen universitario de Podemos” o “Viaje al origen de Podemos: la Facultad de Políticas” ¿Qué interés crees que tienen los medios de comunicación en cubrir este fenómeno? ¿Crees que se llevan a su terreno el interés informativo?

S: La Facultad tiene unos 4000 alumnos y casi 400 profesores. Decir “la Facultad de Podemos” es una sinécdoque literaria. Es como decir “érase un hombre a una nariz pegado”. La parte por el todo. No valoramos como bueno ni malo Podemos en la Facultad. Simplemente mostramos su “tamaño” dentro de la misma.

Algunos de esos titulares son sensacionalistas. Dan la impresión de que han encontrado algo oculto y estrambótico. Lo que subyace en algunos medios es el interés por desprestigiar lo público haciéndolo parecer homogéneo. La diversidad socioestructural (distintas clases sociales) es clave para lo público, porque produce diversidad ideológica. Se extraña la época en la que la Infanta Cristina estudió en nuestra facultad, y la época (hace dos o tres años) en la que jóvenes de Aluche sin recursos estudiaban en la facultad. Este conflicto es el que se oculta con titulares como esos. También se oculta que la gran mayoría de estudios, vocaciones y facultades de la Complutense son más bien conservadoras (véase Derecho, Publicidad, Medicina, o Agrónomos). Pero a estas facultades no acuden los medios.

“Agitación política de baja calidad” comenta una profesora, ¿qué hay de cierto en esto?

P: Ella hace ese comentario en relación a lo que intentar hacer ver los medios, pero no es así. No es solo una universidad donde encuentras agitación, sino también debate, respeto, diálogo y otras muchas más cosas que tienen que ver más con un entorno estudiantil que revolucionario. Y esas agitaciones políticas se basan en unas protestas fundadas que deberíamos parar a escuchar.

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En Europa hay 11 países como Dinamarca en los que la universidad es totalmente gratuita. En otros 12 países cuesta menos de 80 euros por curso, como en Alemania y Francia. En cambio España es el sexto país más caro de Europa para estudiar una carrera y el séptimo para un máster. Si un alumno no puede pagar una asignatura por segunda vez, no pueden seguir cursando sus estudios…

S: En el documental aparece un chico mayor que ha repetido varias asignaturas. Él si puede tardar siete años en terminar porque afortunadamente sus padres le sufragan. Así, los alumnos con más recursos pueden permitirse ser peores estudiantes. Esto no sólo no favorece el mérito sino que lo subvierte ¿Qué es el mérito? ¿Se mide sólo con la nota? ¿O también con las circunstancias familiares, económicas y sociales en las que se obtiene dicha nota?

Algunos alumnos con pocos recursos se cogen pocas asignaturas al año, para asegurarse de aprobarlas, porque no pueden asumir el riesgo de suspender. Ello supone que tarden de media dos o tres años más que otros con más recursos en sacarse la carrera. Normalmente lo hacen además mientras trabajan. Si el objetivo era que estudiásemos más y en menos tiempo, es un fracaso la medida.

Además, cuando las segundas matrículas eran baratas, había “libre mercado de docentes”. Es decir, si ibas a sus primeras clases y no te gustaba ese docente, lo dejabas y al año siguiente cogías esa asignatura con otro. Esto no supone ningún coste para el estado, y sin embargo favorece el libre aprendizaje y la libre búsqueda del conocimiento, que es una de las claves de la universidad. El “libre mercado de docentes” desaparece con el precio de las segundas matrículas y, sumado a la asistencia obligatoria con Bolonia, también reduce la meritocracia entre profesores. Porque estos tienen menos razones para esforzarse en que sus alumnos “se queden” en su asignatura, o que asistan a clase, ya que es algo forzado por el sistema. Bolonia y la Ley Wert han erosionado la meritocracia académica en muchos aspectos al destruir la capacidad de los alumnos de elegir a sus profesores. Por último, hay alumnos que suplican un aprobado y aluden al precio de la sucesiva matrícula. Esto produce relaciones “clientelares” con el profesorado similares a las universidades privadas, donde el “precio” exige un aprobado, y algunos profesores bajan la mano por compasión. Los profesores que suspendían al 80% de la clase ya no se van a ver tanto. La criba por mérito era un signo distintivo de la pública. Ahora es la criba por renta.

La Ley mordaza pone sanción a las manifestaciones en lugares públicos… ¿Hay miedo?

S: La ley mordaza es considerada por muchos una ley franquista. En el documental queremos explicar, entre otras cosas, que lo que la prensa llama “radicales” muchas veces son “chavales” que quieren recuperar el derecho a estudiar y que tienen miedo. Se cubren la cara precisamente porque tienen miedo a la vigilancia, la policía secreta y las cámaras del campus. Los medios subvierten esta “estética” (funcional) haciéndoles parecer feroces, masculinos, bravos y valientes. Esto no es así. Es gente que tiene problemas, como todo el mundo, tiene familia, pueden ser excelentes estudiantes, y también tienen miedo, como cualquier persona. Simplemente para algunas personas es un mal menor ir a la cárcel o tener una multa con tal de defender la enseñanza pública. Aún así, la intervención policial y los arrestos en la Facultad han sido actuaciones desproporcionadas. “Encerrarse” en un edificio, o poner unas “vallas” y “piedras” en una puerta, no es un repertorio de acción “extremo”, ni mucho menos. Es más, la policía observa cada año, sin intervenir, cómo se ponen los piquetes en las puertas del campus. Realmente no son cosas graves. Pero luego el periodista saca la foto del chico con pasamontañas y usa la palabra radical, preferentemente en el titular. Se quiere criminalizar y desalmar a las personas. Nosotros queríamos mostrar el rostro del prototípico “radical” para los medios: Bari, y enseñar todas sus dimensiones como individuo.

“El pasillo, sino encuentras algo alguien te ayudará” explica un estudiante… ¿qué imagen da la universidad cuando paseas por esos pasillos?

P: Es una buena frase para representar lo que encuentras. Diversidad y compañerismo.

Las paredes repletas de dibujos y frases de todas las ideologías. Puede que esta forma de expresión de ideas no guste a todos, ya que se critica que es un espacio público. Pero creo que es algo que también tiene mucho que ver con la valentía y inconformidad de ser joven.

El otro tema polémico es el tabaco, una de las cosas que más critican. No quiero entrar mucho en este tema, ya que cada uno tiene unos motivos u otros para fumar o no. Solo decir que este fenómeno que achacan solo a esta facultad, también pasa en otras muchas facultades.

Un problema que requiere un estudio más allá de la prohibición o cierre de zonas.

¿Y qué hay del mito que la mayoría de estudiantes son anarquistas y comunistas?

S: La mayoría de los estudiantes no son anarquistas ni comunistas. Pero gran parte de los activistas sí son de una tendencia anarquista, soacialdemócrata, o comunista (en ese orden). Es decir, la mayoría de los que se asocian, hacen carteles, panfletos, y protagonizan asambleas que pueden llegar a durar 4 horas en el hall de la Facultad cada miércoles en período de agitación (semanas próximas a las huelgas anuales), suelen ser de tendencia de izquierda. Digamos que las personas más conservadoras no es que no defiendan tanto la educación pública, sino que no trabajan tanto por ella de manera activa, colectiva y periódica. En las fechas próximas al 15M esto no era así, había gente de todos los bandos trabajando activamente. Pero digamos que ha habido un cierto hartazgo porque no se vislumbran resultados y las personas menos perjudicadas por los recortes se retiran del movimiento.

“Lo público se construye entre tod@s”

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